Albissola Marina tiene orígenes y vicendas históricas comunes con Albisola Superior, identificándose con Alba Docilia, antigua estación romana. Después de las invasiones barbáricas, la población se desarrolló en dos centros distintos: El poblado Superior con las ruinas del castillo de los señores de Albisola sobre la colina Castellaro y el poblado Inferior o Marina.
La economía era prevalentemente agrícola, acompañada por la pesca y por la producción de cerámica. Tal actividad fue favorecida por la presencia de depósitos de arcilla roja y por las canteras de tierra blanca existentes en los varios puntos de la llanura y a los lados de las colinas; por la existencia de bosques muy extensos en las valles limítrofes y por la posición a lo largo de la playa del mar, que facilitó el embarque de productos ultimados y ofreció vastos espacios utilizables para la exicación de los objetos apenas forjados.
A inicios del siglo XVI, los dos pueblos se separaron constituyendo dos distintos municipios.
Hasta el 1798, el territorio comunal hizo parte de la potestad de Varazze, pasando luego bajo la jurisdicción de Savona. En los siglos XVII y XVIII, algunas familias nobles preferieron Albisola como lugar de vacaciones y edificaron suntuosas villas, entra las cuales:
Villa Durazzo-Faraggiana, Villa De Mari - Puccio, Villa Gentile.
Albissola Marina debe su fama internacional a la genialidad de sus artistas y a sus dos fábricas, que a lo largo de los siglos constituyeron el principal recurso económico de la ciudad.
Albissola Marina hace parte de la Asociación Italiana de la Cerámica.
El pueblo dista más o menos 4 km desde Savona y alrededor de 45 km desde Génova; está rodeada en lo alto por colinas verdes y dispone de una amplia y fina playa de 1.300 m. de largueza más o menos, modernamente equipada; el fondo de mar es arenoso y da la posibilidad de hacer inmersiones y de ver cetáceos, dada la cercanía con el “Santuario de las ballenas”. |
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